Martin Parr
Martin Parr , fotógrafo (Reino Unido)
El artista ha revitalizado y redirigido durante estos 30 años la fotografía documental y social, convirtiéndose en una de sus figuras más influyentes e innovadoras.la producción de Parr a lo largo de estas tres décadas, situándola en el seno de un nuevo contexto y ofreciendo al público de los albores del siglo XXI una obra que documenta de forma contundente los cambios experimentados y los problemas padecidos por la sociedad británica en los años setenta y ochenta. Gran parte de las fotografías del artista tomadas durante los noventa, cuando entró a formar parte de la agencia Magnum, ya es conocida por un amplio público tanto en el Reino Unido como en el resto del mundo y no constituirá sino un apéndice de esta exposición.
Las fotografías de Martin Parr siempre han dado lugar a polémicas y debates. su interés por ciertos grupos sociales y estilos de vida no siempre ha sido visto con buenos ojos por la crítica y su metodología ha sido tachada de impertinente. Sin embargo, más allá de la temática un tanto simplista relacionada con las clases sociales y la representación, la obra del artista es compleja, enigmática y paradójica hasta el extremo.
Martin Parr realizó parte de sus obras más destacadas e innovadoras mientras vivió en el norte de Inglaterra en los años setenta. su interés (que sigue vivo) por la vida social y familiar quedó patente en extraordinarios proyectos tales como Home Sweet Home (Hogar, dulce hogar, 1974), montaje de un cuarto de estar en el que el artista demuestra su fascinación por el concepto británico del gusto personal; Love Cubes (Dados de amor), un juego de mesa que plantea la siempre atrayente cuestión de cómo elegimos a nuestros amigos y parejas); June Street (con Daniel Meadows), donde, en una auténtica sublimación de lo común, se retratan las casas obreras de una pequeña calle de Manchester.
Election Victory party held by the Conservatives
aboard SS Great Britain, Bristol, 1988
© Martin Parr / Magnum Photos
Como la mayoría de sus coetáneos en los años setenta, Parr fue muy sensible al cambio acelerado y a menudo difícil que sufrió su país, que pasó de ser una nación de la posguerra muy tradicional, insular y austera a adoptar una cultura de consumismo americanizada. Llevado por su interés hacia los conceptos de comunidad y de tradición, así como por su apego por el norte de Inglaterra, donde residió y trabajó de 1970 a 1974, fotografió modos de vida que pronto se vieron desbancados por estilos y políticas modernos. sus fotografías en blanco y negro de unas deterioradas gradas de fútbol en Halifax, una merienda popular (celebrando el vigésimo quinto aniversario de la coronación de la Reina) bajo la lluvia en Elland (1977) y de la pequeña congregación en una capilla de Hebden Bridge (1978) rebosan melancolía y subjetividad. Semejante elegía de la inglaterra de la posguerra, cuyo turismo nacional tradicional se vio afectado por la ingente herencia industrial de los ochenta, está presente en la serie Beauty Spots (Lugares con encanto), realizada a mediados de los setenta, un tierno y a la vez triste estudio de las costumbres típicamente británicas.
La serie Bad Weather (Mal tiempo, 1982), un estudio sobre la lluvia, la nieve y la niebla en la Inglaterra industrial, es una piedra de toque de gran parte de la obra inicial del artista y marca a la vez un importante cambio estético. Estas fotografías realizadas a finales de los setenta y principios de los ochenta, que seguramente constituyen la obra más interesante, aunque la menos conocida, de las primeras etapas de Parr, anticipan su vuelta a la documentación de la vida urbana y forman una amalgama entre sus experimentos conceptuales (Home Sweet Home; Love Cubes) y su permanente interés por el documento social.
En 1983, inspirado por la obra de los documentalistas norteamericanos William Eggleston y Joel Meyerowitz y rechazando la nostalgia romántica vinculada a la fotografía en blanco y negro, Parr empezó a tomar fotografías en color. Cuando regresó a Inglaterra tras una larga estancia en Irlanda, percibió de forma distinta a su país. El norte de Inglaterra (al que quizás había idealizado) dejó de parecerle dotado de un carácter y un sentido de la comunidad únicos para convertirse en una víctima de la era Thatcher. La serie dedicada, entre 1983 y 1986, al decadente centro turístico costero de New Brighton, The Last Resort (El último centro turístico), dejó patente su nuevo enfoque político-social y marcó el inicio de una extensa sátira, no sobre los individuos o grupos sociales, sino sobre las políticas que amenazaban acabar con ellos. la siguiente serie destacada de Parr, The Cost of Living (El coste de la vida, 1989) estaba marcada por un nuevo centro de interés del artista, el de la clase media inglesa de los condados del sur. Retrató de forma despiadada a las personas obsesionadas por su ascensión social. en su casi desconocida serie One Day Trip (Viaje de un día, 1989), que quizá forme parte de su obra más mordaz de finales de los ochenta, retrató a un grupo de compatriotas que cruzaban el canal de la mancha para ir de compras a Francia y su consiguiente frenesí consumista.
A mediados de los noventa, Martin Parr se dedicó a viajar por todo el mundo. Ya reconocido como un fotógrafo documentalista de fama internacional, inició una sátira aún mayor de la industria turística mundial. en sus visitas a los grandes monumentos del planeta, Pisa, Venecia, la Acrópolis, Belén, no retrató la grandiosidad o el encanto sino el torbellino de cámaras, el comercio mezquino y el desconcierto de la gente. La distancia que separa a los apacibles fieles de la capilla de Hebden Bridge de los uniformados turistas alrededor de la esfinge de Gizeh ilustra hasta qué punto la visión del mundo de Parr ha cambiado de forma irremediable.
Fuente: Museo reina Sofía(http://museoreinasofia.mcu.es/exposiciones/exposicion.php?idexposicion=20)
